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Inteligencia emocional: así has de usarla para buscar empleo y mantener el que tienes

La inteligencia emocional se define como la capacidad que poseemos para gestionar, comprender o controlar nuestras propias emociones y que nos permite percibir e identificar las emociones de otras personas. Gracias a ella, logramos un mayor nivel de empatía, autorregulación y autoconciencia, lo que nos permite relacionarnos más fácilmente con los demás en el trabajo.

Stéphane Cété, Profesor de Comportamiento Organizacional en la Universidad de Toronto (Canadá), señala que, como todos los conjuntos de habilidades, la inteligencia emocional probablemente tiene alguna parte innata, pero también que se puede desarrollar en cierta medida con la práctica.

Controlar tus emociones y saber encaminarlas es clave para tu éxito laboral

A pesar de que la inteligencia emocional puede ser clave a la hora de nuestro propio éxito laboral, no estamos hablando de una disciplina que se enseñe en las escuelas o universidades o que el trabajador pueda desarrollar en determinados espacios laborales.

Es por eso, que es importante contar con una serie de pautas a seguir y que nos permitirán crecer tanto en el ámbito laboral como fuera de él y que, por tanto, nos ayudará a la hora de buscar empleo.

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Conócete mejor para lograr un empleo. Para conseguir un trabajo es fundamental autoconocerse. Gracias a ello, podrás saber a ciencia cierta a qué sector quieres dirigirte, en qué tipo de trabajo te encuentras a gusto y cuáles son tus virtudes y defectos frente al resto de candidatos.

Tu capacidad para entender cómo será recibida tu candidatura te ayudará a afinar tu perfil. Además, gracias a tu habilidad para relacionarte con los demás, podrás lograr una comunicación y una difusión efectiva de tu candidatura.

Sé consciente de los entornos que te estresan. Si conoces que una determinada situación te causa estrés o una reacción emocional negativa, trata de evitarla en la medida que puedas. Las emociones tienen una gran influencia en tu pensamiento, por lo que has de crear entornos en los que te sientas cómodo y el éxito estará más cerca.

Optimiza tus emociones. Tanto a la hora de trabajar como cuando estás buscando empleo, has de procurar gestionar tus emociones y tender a ser positivo. Cuando las personas son más positivas, también son más creativas, por lo que ante determinados encargos es muy bueno enfocarlos con actitud positiva para lograr el éxito. No obstante, ante otros encargos más pautados no puedes ser demasiado positivo, porque demasiada emoción y creatividad podrían hacer que te desvíes. En estos casos, has de optar por una neutralidad emocional.

Actuar en caliente es el peor de tus aliados

No te lo guardes… para siempre. No es buena idea que las personas anulen sus emociones y se las guarden para ellos mismos. No nos malinterpretes, no se trata de “montar un pollo” si algo te molesta de un compañero o un jefe, sino que lo ideal es que trates de hablar de ello con alguien en el que confíes: amigos de confianza, compañeros de trabajo o incluso alguien de recursos humanos. Quizás no encuentres la solución adecuada, pero hablarlo con alguien ya será un alivio emocional para ti.

Responde, no explotes. Cuando te sientes emocionalmente afectado, la parte reactiva y emocional de tu cerebro puede anular la parte del cerebro que permite el pensamiento deliberado y la toma de decisiones controlada.

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Para ser consciente de que esto está sucediendo, tienes que observar determinados signos fisiológicos (aumento de ritmo cardíaco, incremento de la temperatura corporal…) y emocionales (enfado, sensación de injusticia…) y parar.

Con parar nos referimos a respirar profundamente, dar un breve paseo, olvidarte temporalmente del problema y dejar descansar al cerebro. El gran objetivo es no contestar a ese mail en caliente y evitar problemas posteriores.

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